To get to Logroño I took a bus from Alcalá to Madrid, and then another bus from Madrid to Logroño. What a pretty trip! I never knew Spain had so many mountains and elevation changes with all sorts of different trees, that were all starting to change of course! My pictures aren’t so great because I was at the mercy of how fast the bus driver was going…but just to give you an idea.

I finally arrived in Logroño with all of my many pieces of luggage and the family was waiting for me there, Andrés, Cristina, Laura & Carolina (the twins), and little Marcos. They took me back to their flat, showed me all around (they even have a pool and a tennis court in the courtyard), and then it was out to show me the town of Logroño. Andrés stayed back with the kiddos, so it was Cristina and I out on the town!
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
She is so fun! We went downtown and she introduced me to the famous Calle Laurel. This is a street, for pedestrians only, where there are tapa bars on both sides all the way down the street, a new one ever 10-12 feet. You can choose to eat and drink inside or out, nobody cares, as long as you are enjoying yourself! Each little place has its own specialty, and of course being in the Rioja region, the red wine was top notch! We tried all kinds of new things! Champiñones, the big mushrooms cooked in garlic over that huge grill. Embuchados, which I will spare you the details of what they actually are, but they were great! Haha! Some things are just better not to know! And last but not least, the pincho moruno. pork on a stick, marinated in something awesome and then cooked on the BBQ! All delicious! Tons of people were out enjoying the night, and of course in great Spanish fashion, the later it got, the more people filled the streets!
 
Definitely think I am going to like it here! So far, amazing! Stayed up talking to Cristina and Andrés until close to 3 in the morning! Wonderful people! 
 
Para llegar a Logroño hay que coger un autobús desde Madrid y el viaje dura más o menos 4 horas. ¡Que viaje tan bonito! ¿Quién sabía que España tenía tantas vistas pintorescas con tantos tipos de arboles que ya han empezado a cambiar los colores. La foto de las vistas no es tan buena porque el autobús corre muy rápido, pero aquí está para que puedas tener una idea como es.
Por fin, llegué en Logroño con todo mi equipaje y toda la familia me fueron a buscar, Andrés, Cristina, Laura y Carolina (las gemelas), y Marco. Me llevaron a la casa y me enseñaron la casa y además la piscina y la cancha de tenis. ¡Y después, a enseñarme al centro! Andrés se quedó con los niños y Cristina y yo salimos a la calle.
¡Ella es tan divertida! Fuimos al centro y me mostró la calle más famosa de Logroño, la calle Laurel. Es una calle donde solo se puede caminar la gente. Hay bares de muchos tipos de tapas diferentes en los dos lados. No les importa si quiera comer y beber afuera o adentro. Cada bar diferente se sirve una tapa distinta y especial y por supuesto que estamos aquí en la región rioja, el vino tinto fue muy rico. Hemos probado muchos tipos de tapas nuevas para mi, creo que éstas son tapas distintas de esta región. Primero, probamos los champiñones cocido con mucho ajo y puestos en la parilla.  También comemos embuchados, los que no te voy a explicar, pero confíame, son muy deliciosos. Algunas veces es mejor no saber que comes. Jaja! Y el último, el pincho moruno, hecho con carne de cerdo y un adobo de especias muy deliciosas.  ¡Que ricos fueron todos! Ha estado mucha gente el la calle, y siguiendo la moda española, la más tarde que nos quedábamos, la más llena estaba la calle. ¡Me encanta!
Creo que disfrutaré todo aquí en Logroño. Hasta ahora, me lo pasaba súper bien. Cristina, Andrés, y yo nos quedamos despiertos hasta las tres de la madrugada hablando. ¡Son muy majos ellos!