Hoy fui de compras con algunas amigas españolas primero, en el centro comercial, y por supuesto, después fuimos al famoso Corte Inglés. El plan de ir de compras me parecía perfecto porque tenía que comprar una maleta nueva. Probablemente suena un poco raro que ya necesito una maleta nueva, pero con 80 libras de ‘cosas’ las ruedas se rompieron. Después de ir de compras, tenía que volver a mi apartamento para pensar en una manera de hacer la maleta con una maleta un poco más compacto. Pues, se puede ver que fue un proyecto muy difícil. (foto abajo)

Después de rehacer la maleta, tenía que irme a la calle. Y mientras pasaba por la ciudad me daba cuenta que la ciudad se ha cambiado mucho. Pues, no me malentiendas, todavía Alcalá es una ciudad muy bonita, tiene una universidad llena de estudiantes, y toda la gente está por las calles. Pero ahora, muchos de las tiendas y restaurantes se han cerrados o se han cambiados a otros sitios con nombre nuevo y administración diferente. Creo que mucho de estos cambios han pasado a causa de la situación de la crisis aquí en España. Es tan difícil ver como esta crisis se afectaba a todos los españoles. ¡Que lástima!
Pasando a un tema más ligero, no se preocupan chicas (las que estudiaban conmigo aquí en Alcalá), Chipén todavía está aquí! Chipén era un lugar en donde nos quedamos casi cada día después de las clases. Éramos muy buenos amigos con las camareras y los dueños allí. Una vez, nos invitamos a una cena muy especial. Yo pensaba que Chipén se hubiera desaparecido, como muchos de los otros, pero no, sigue sirviendo a la gente! Cuando lo encontré, inmediatamente empezaba sacar fotos. Creo que el camarero allí pensaba que yo fuera loca, pero fue una oportunidad documentar el encuentro de un sitio súper bueno con muchas memorias buenas. Ay Chipén, siempre tendrá lugar en nuestros corazones.
Today I went with a couple of friends to the outskirts of Alcalá, where the department stores are. I was glad because I already needed to buy a new suitcase. I know that must sound ridiculous so soon, but mine broke. I can’t imagine why, I mean it only weighed about 80lbs. Haha! The wheels just decided to give in…and I lost. So after shopping with the girls and finding a new suitcase, it was back to the room to try and figure out how all of my ‘stuff’ was going to fit in this new, slightly more compact, suitcase?! As you can see, it was quite the battle!
After all of that repacking, I had to get out, and as I walked through the city, I really started to notice all of the changes that the city has undergone since I lived here six years ago. Don’t get me wrong, it is still beautiful, the university is still buzzing with students, and the streets filled with people. But now, many of the stores and restaurants that we used to frequent are either closed or have changed names because of new management because of the drastic economic state that Spain is in. It is evident with all of the ‘for sale’ and ‘for rent’ signs around the city for businesses, apartments, and houses. It is sad to see how this has affected each and every person here in Spain. ¡Que lástima! 

But on a lighter note, not to worry ladies (the girls that were here studying with me in Spain), Chipén is still here! Chipén was a place where we used to meet after school almost everyday. We were great friends with everyone there, the waitresses and the owners. I thought it had disappeared, like so many other things around here. But, this afternoon as I was walking from my apartment to the plaza, I found it! One of the new waiters, as I am sure they have changed a few times over the last six years, probably thought I was crazy because I stopped outside of the door and immediatly started taking pictures of the place, but I had to document the find, right?!  Oh Chipén, you will always have a special place in our hearts.