Halloween seems to be something that the Espanoles are taking a liking to. I was surprised at the amount of stores that were actually selling costumes! The kiddos were super excited about the day; they had their costumes ready and were even learning a couple of Halloween songs in their English class to get into the spirit. Because of this new interest in Halloween here in Spain, the English teachers at the school where the kids attend, asked if I would come and do a little Halloween story time for all of the kids. I, of course, was delighted at the offer and headed over to the school the afternoon of Halloween to surprise the kids with my scary ‘bruja’ (witch) getup.  As I walked into the school, I couldn’t believe how much time and effort the teachers and the students had put into the celebration. There were over 40 carved, painted, and decorated pumpkins awaiting judgment of the best, most creative pumpkins! They did a great job!
As I entered into some of the classes with the little kids (ages 3-5), I think their first instinct was to either run away or start to cry. I think I might do the same if a scary, cackling witch lady all of a sudden appeared in my classroom. They all sat in awe as we began to sing the ‘Five Little Pumkins’ song, but as they got a little more comfortable, they sang their hearts out, with actions and all. The 3 year olds decided that they would have me back in the future to read another story, but ONLY if I promised to wear a nice green dress instead of the scary black one. I happily agreed!
As I read the story in the theater to the other students, they did a great job following along as we talked about witches with pet frogs, broken brooms, and magic powers. They also were eager to sing their Halloween songs that they had been practicing. What fun! After the songs and the pumpkin contests, it was time for…PUMKIN CAKE! Who knew?! The parents had prepared a variety of more than 20 different types of pumpkin cakes, cookies, puddings….you name it, it was there! A delicious treat!
As we headed out of town Halloween night to Munilla we were accompanied by a full moon with big wispy clouds sweeping the sky! Spooky! The girls loved the idea that Halloween had brought out the full moon and of course the werewolves! Haha! But our Halloween adventures were not over yet. In Munilla, we still had big plans to celebrate the following day with the whole town!
Munilla residents decided that the best way to celebrate Halloween would be to bring all of the kids together for a little party and then take them all out together to visit the houses. Kids and adults alike really got into the costumes. I think almost everyone involved was dressed as one thing or another! What fun!
As you can see, the decorating committee should win an award, with cobwebs, spiders, and bats decorating the walls. We also had every type of candy, cookie, and cake you could imagine. But the best of all…the homemade hot chocolate and churros provided by our family! As the kids, and the adults, stuffed themselves with delicious treats, it was getting closer to ‘truco o trato’ time! As the kids ran from house to house, they knocked on the doors and the residents of Munilla couldn’t have been happier to share their sweets with us! What a fun, different way to celebrate Halloween! 
Cada año, los españoles se están acostumbrando más y más a la idea de celebrar ‘Halloween’. Me sorprendió mucho la cantidad de tiendas que estaban vendiendo disfraces. Los niños de mi casa estaban muy emocionados de celebrar el día; tenían sus disfraces y también estaban aprendiendo algunas canciones de ‘Halloween’ en su clase de inglés. A los maestros de inglés en el colegio donde asisten los niños, les interesa mucho enseñar la idea de celebrar ‘Halloween’ con los niños. Por eso, los maestros me invitaron al cole para leer un cuento de ‘Halloween’ en inglés y también cantar algunas canciones con ellos. Por supuesto estaba muy feliz de ir allí para ayudar celebrar con mi disfraz de bruja. Cuando llegué a la escuela, no podía creer cuanto tiempo los estudiantes, padres, y también los maestros habían invertido en decorar y preparar la fiesta. Había más de 40 calabazas cortadas, pintadas y decoradas esperando la decisión de cual era la más creativa. ¡Todas estuvieron muy bien hechas!
Cuando entré en las clases infantiles con los niños de 3 a 5 años, creo que su primer instinto fue llorar, pero todos se quedaron muy impresionados, escuchando a las canciones que cantábamos las maestras y yo. Después de algunos minutos de silencio, los niños también nos ayudaron con los movimientos y cantaban las canciones. La clase de 3 años me invitaron a volver otro día para leer otro cuento, pero solo si les prometía que iba a llevar un vestido verde en vez del negro de bruja.
Mientras leía el cuento, los estudiantes más mayores del teatro seguían muy bien el cuento hablando de las brujas con mascotas de ranas, escobas rotas, y poderes mágicos. También tenían muchas ganas cantar sus canciones de ‘Halloween’ que habían practicado. ¡Que divertido! Después de las canciones y la presentación de los ganadores del concurso de las calabazas decoradas, merendamos bizcochos de calabaza que había preparado los padres. Creo que eran más de 20 tipos distintos de bizcochos. ¡Muy deliciosos!
Salimos de Logroño, camino a Munilla. Durante nuestro camino, vimos la luna llena y un cielo lleno de nubes tenues. Hablábamos de la luna llena y cómo atrae siempre a todos los hombres lobos. ¡Que miedo! Pero no acaban nuestras celebraciones de ‘Halloween’ ahí…
El día siguiente, todos los vecinos de Munilla decidieron invitar a todos los niños a una fiesta para comer galletas negras de murciélagos, bebidas con ojos hechos de chicle, y lo mejor de todo, los churros y chocolate hechos a mano por nuestra familia. ¡MMMmmm!
Como podéis ver, las decoraciones eran muy divertidas; telarañas y murciélagos colgando por todos lados. Cada persona en la fiesta, mayores y pequeños, se disfrazaron. Era una fiesta para todas las edades. Creo que los mayores se disfrutaron tanto como los niños. La hora de hacer ‘truco o trato’ por todo el pueblo de Munilla había llegado. Los vecinos tenían muchas ganas de disfrutar con los niños y les dieron un montón de “chuches”, galletas, bolsos, etc. ¡Era una manera de celebrar ‘Halloween’ completamente distinta para mí! ¡Que experiencia! ¿No?